Los artículos seleccionados están disponibles en formato de texto. Primavera de 2018
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El habla positiva aumenta la confianza

Los bebés y niños de uno y dos años sintonizan con los mensajes de sus cuidadores. Se dan cuenta de las emociones de sus cuidadores y escuchan sus palabras. Ya que los niños muy pequeños se conectan profundamente con sus cuidadores y sintonizan con ellos, es vital que los padres, madres y cuidadores estén conscientes de compartir mensajes que sean fuentes de aliento y energía positiva.

La conversión de “¡no trepes la mesa!” en “vamos a buscar un lugar seguro en el jardín donde puedes trepar”, o de “¡deja de gritar!” en “oigo que te enojas cuando te digo que no hay más cereal” puede ayudar a los cuidadores a sentirse más calmados. Los niños pequeños siguen las instrucciones positivas más fácilmente que las disuasiones negativas.

El habla positiva no es beneficiosa solamente para los bebés y niños pequeños. El habla positiva y el pensamiento positivo también son importantes para los padres, madres y cuidadores de los niños que reciben servicios de intervención temprana (E.I., por sus siglas en inglés). La negatividad puede alzar la cabeza cuando nos sentimos desanimados o impacientes. Las familias que participan en la intervención temprana tal vez lidien con las necesidades complejas, sean médicas o educativas, de sus niños. El desarrollo de los niños quizás no siga la progresión típica de otros de su edad. Esto puede resultar en un ciclo de pensamiento negativo que impide la observación del progreso importante que hace un bebé o niño pequeño en la intervención temprana.

Podemos estar al tanto de estos pensamientos negativos y transformarlos con el pensamiento positivo, lo cual puede ayudarnos a mantener una actitud positiva mientras avanzamos a los resultados de E.I. La transformación no hace que se desaparezca nuestra tristeza o frustración, pero sí puede ayudarnos a ser más resilientes y optimistas en cuanto a las dificultades que experimentamos con nuestros niños.

Presentamos a continuación algunos ejemplos de transformar pensamientos negativos en otros más positivos.

Si piensa que “mi hijo no puede oír mi voz debido a su pérdida auditiva”, transfórmelo pensando “sé que estoy conectándome con mi hijo cuando nos miramos a los ojos”.

“Mi pequeñito llora y se desbarata porque no puede usar palabras para decirme qué quiere” puede transformarse en “estamos trabajando en aprender palabras importantes en el lenguaje de señas para ayudarlo a comunicarse”.

“Mis amigos están celebrando los primeros pasos de sus bebés, pero mi hija no puede caminar” puede convertirse en “vamos a disfrutar las nuevas destrezas de gatear de mi hija al ponerla a intentar trepar un montón de almohadas para ayudarla a fortalecer sus músculos”.

Lo que necesita su niño es usted

Los padres, madres y cuidadores de bebés y niños de uno y dos años describen con frecuencia los momentos en que observan a, esperan a, se preguntan sobre y se preocupan por sus niños pequeños. Se preguntan si sus bebés inquietos duermen lo suficiente o se preocupan por si sus pequeños comen suficientes frutas y verduras. Puede ser que lo hallen difícil esperar a que sus niños empiecen a gatear o hablar, y que se pregunten cuándo los niños alcanzarán tal hito.

El amor que los padres, madres y cuidadores sienten por sus bebés y niños pequeños, quienes cambian tan rápidamente, podría ser parte de la razón por la cual emergen las preocupaciones y preguntas. Los padres y cuidadores quieren darles a los bebés y niños muy pequeños el mejor comienzo que pueden.

Es normal preocuparse por si tienen los recursos o conocimientos suficientes como para ayudar a sus hijos a realizar todo su potencial. Tal vez se pregunten si más libros, más juguetes o la inscripción en más clases son lo que necesitan sus niños para crecer y desarrollarse bien. Puede ser que pasen tiempo preocupándose y preguntándose si están dando lo suficiente a sus hijos. Esta preocupación puede producir el desaliento y sentidos de ineptitud como madre, padre o cuidador. Quizás se pregunten: “¿Soy lo que necesita mi niño?”.

Cada niño del programa de intervención temprana (E.I. por sus siglas en inglés) se desarrolla según una cronología única. Las familias de la intervención temprana podrían hallarse preocupados o preguntándose si sus niños van bien mientras los observan y esperan a que alcancen ciertos hitos o habilidades.

Puede ser difícil evitar comparar el progreso de sus hijos con el de bebés y niños pequeños que no tienen discapacidades o retrasos en el desarrollo. Esta comparación puede causar aún más preocupación, la cual puede ser abrumadora.

En estos momentos, es importante recordar que lo que necesita su niño es usted. Necesita que lo cuide una persona cariñosa que quiere ayudarlo a crecer. Cada vez que usted interactúa con su niño hablando, jugando y haciendo tareas diarias con él, está desarrollando su cerebro y ayudando a que su cuerpo se haga más fuerte y hábil. Y usted no está solo. Recurra a su equipo de E.I., su familia y sus amigos para apoyo y ayuda.

Recuerde que, como madre, padre o cuidador principal, usted goza de la mayoría de las interacciones y oportunidades de observar a su niña mientras descubre ella su mundo. Comparta sus observaciones y preguntas con su equipo E.I.

A veces tendrá que esperar para conectarse con un miembro de su equipo E.I. hasta la siguiente sesión de intervención. Mientras espera, puede apuntar, grabar en video o tomar fotos de los comportamientos o habilidades de que se pregunta.

La comunicación con su equipo E.I. puede ayudarle a dejar a un lado sus preocupaciones sobre si le está dando a su hijo todo lo que necesita. Recuerde, ¡lo que necesita su niño es usted! Los padres, madres y cuidadores participantes y cariñosos que colaboran con sus equipos E.I. para lograr resultados les dan a los niños un comienzo sólido.

El Plan Estatal de Mejoramiento Sistémico (SSIP): noticias del tercer trimestre

La Fase III del Año 2 se está concluyendo y se siguen realizando actividades SSIP por todo el estado. Los equipos de liderazgo local (LT por sus siglas en inglés) y las CFC (Child and Family Connections) de las tres áreas piloto (Aurora, Williamson County, East St. Louis) siguen ofreciendo desarrollo profesional y conversaciones enfocadas en el proceso del Resumen de Resultados del Niño (Child Outcomes Summary).

La siguiente actividad principal del SSIP es aumentar la capacidad para el uso de prácticas centradas en la familia. Cinco de las Prácticas Recomendadas por DEC (División de la Primera Infancia) impulsarán la mayoría de este trabajo. A fin de apoyar a los LT en esta actividad, se desarrollará un paquete de actividades como recurso para apoyar la participación familiar.

El informe anual sobre el SSIP se tenía que entregar a la Oficina de Programas de Educación Especial para el 2 de abril de 2018. Este informe estará disponible en el sitio web de IDHS en http://www.dhs.state.il.us/page.aspx?item=36192

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