En este número presentamos el artículo más reciente de nuestra serie sobre los diversos integrantes de los equipos de intervención temprana. Preguntamos a varios asistentes sociales clínicos con licencia (LCSW, siglas en inglés) acerca de su trabajo con familias en la intervención temprana (E.I.). A continuación presentamos algunas de sus respuestas.

  • “Los asistentes sociales somos integrantes del equipo E.I. que podemos apoyar y dar asistencia de muchísimas maneras a nuestras familias de E.I. y también podemos dar un apoyo terapéutico dentro del hogar. Los asistentes sociales tratamos las dificultades emocionales y de conducta que con frecuencia acompañan otros desafíos del desarrollo que un niño y una familia podrían estar experimentando. También proporcionamos la terapia clínica y el apoyo a niños y familias que han sido impactados por cualquier tipo de trauma o enfermedad mental, y también aportamos la abogacía y el apoyo para conectar a niños y familias con recursos que podrían darles un apoyo adicional en su comunidad.” —Angie Pitsenberger
  • “Un asistente social por lo general parte de un planteamiento de sistemas, lo que toma en cuenta muchas áreas de la vida de un niño. Cuando hago un análisis, tomo en cuenta los recursos emocionales, económicos, espirituales y de apoyo de la familia, sus estudios académicos, salud, salud mental, vivienda, forma de vida, etc., para determinar la ayuda que necesiten.” —Peggy Vorona
  • Un asistente social “es un integrante esencial del equipo de intervención temprana que participa en el desarrollo del plan de servicios individualizados de la familia (IFSP, siglas en inglés) y colabora con otras disciplinas de la E.I. y con la familia para implementar las estrategias identificadas. Como especialista en lo social y emocional, un LCSW provee capacitación, instrucción y apoyo para ayudar a las familias y a los integrantes del equipo a entender y responder a las necesidades especiales del niño y de su familia, y para apoyar el desarrollo de relaciones y rutinas en la familia.” —Rekha Murthy
  • “Los asistentes sociales tenemos pericia para tratar los factores de riesgo que, aparte de los retrasos del desarrollo, hacen elegibles a los niños para los servicios de intervención temprana, incluso la enfermedad mental en un padre o madre o el abuso de alcohol y drogas, o padres que son muy jóvenes. Además, las familias que reciben servicios de intervención temprana también podrían ser impactadas por traumas como la violencia doméstica o en la comunidad, y los asistentes sociales podemos ayudar a respaldar y fortalecer las relaciones entre padres e hijos que pueden ser dificultadas por el trauma.” —Kate Goetz
  • “Los asistentes sociales nos unimos a las familias en su viaje y las ayudamos a manejar el estrés de sus vidas. Entablamos una relación de confianza con las familias y nos encontramos con ellas en donde están en su viaje. Utilizamos un planteamiento que parte de las fortalezas para aumentar las habilidades de la familia para lidiar con dificultades, y para mejorar su perspectiva sobre el niño o niña y su desarrollo. Evaluamos la necesidad de servicios y recursos externos y hacemos el seguimiento para asegurarnos de que se formen esas conexiones.
  • “También ayudamos a los padres y madres a tratar los comportamientos específicos que son preocupantes, y los ayudamos con las rutinas diarias que actualmente son estresantes para la familia. Estas podrían incluir las dificultades del sueño, problemas con las comidas, la conducta agresiva y la dificultad para portarse bien fuera de la casa en su comunidad local, como en el parque, en tiendas o en restaurantes.” —Lynn Sloyan

Lo anterior se editó anteriormente en el número de la Invierno de 2019 del boletín del Centro de Información sobre la Intervención Temprana de Illinois

Los papeles de los asistentes sociales en la intervención temprana