Los niños y sus padres juegan para aprender

Los niños y sus padres juegan para aprender

Los niños están hechos para jugar y es lo que quieren hacer mejor. Aprenden haciendo, tocando, observando e interactuando con el mundo a su alrededor. Cada niño encuentra maneras nuevas e interesantes de aprender jugando. Los niños desarrollan aptitudes y habilidades esenciales mediante el juego: piensan, hablan, se mueven, comparan y se desarrollan socialmente.

Estas habilidades infantiles ponen el cimiento de habilidades académicas futuras en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias. Por ejemplo, mientras el hijo de usted apila bloques, practica la coordinación entre las manos y los ojos para colocar cada bloque. Utiliza destrezas de motricidad fina para tomar cada bloque en la mano y destrezas de resolver problemas para volver a apilar los bloques que se caen. Tal vez usa habilidades de lenguaje y destrezas sociales para pedir ayuda y volver a intentar. Quizás arregla los bloques por color, por forma y por tamaño o los cuenta.

Una niñita que trata de darse de comer se informa de texturas, olores y sabores cuando se lleva puñados de puré de manzana a la boca. Y los pequeños que corren por toda la casa como superhéroes desarrollan su imaginación, coordinación y confianza.

Piense en actividades que usted y su hijo ya disfrutan juntos. Preste atención a lo que hacen los dos en estos momentos. Luego escoja algo que pueda incorporar en la actividad para apoyar una cierta destreza. Otros consejos para el juego incluyen:

  • Deje que su hijo guíe el juego y que tome decisiones acerca de qué hacer luego. Incluso los bebés pueden indicar lo que quieren y lo que no quieren. Escuche bien y esté atento a las indicaciones de lo que le gusta al niño, y trate de seguirlo.
  • ¡Permita el desorden y el caos del momento! Casi cualquier cosa se puede lavar o limpiar, así que tápense de crema de afeitar y burbujas. Usen todas las ollas y sartenes de la casa para formar una orquesta. Deje que su hijo se vista de príncipe.

Lo anterior se editó anteriormente en el número de la primavera de 2014 del boletín del Centro de Información sobre la Intervención Temprana de Illinois.