A veces el invierno es una época dificultosa para las familias con niños menores de 3 años. La nieve, la lluvia y el frio pueden mantenerlos adentro durante los momentos para jugar. Pero sí es posible que usted trabaje para lograr resultados de la intervención temprana aun cuando no pueden salir afuera a jugar. En las rutinas diarias hay muchos momentos que pueden animar la independencia y la participación de su hijo. Los resultados comunes de E.I. incluyen mejorar las destrezas de auto-ayuda, como por ejemplo, que un niño se vista o se alimente sin ayuda. Las habilidades de lenguaje son otro tema de enfoque para muchas familias. No más al mirar a través de la ventana y platicar del tiempo, se puede aumentar el vocabulario y las habilidades de lenguaje. Su hijo aumenta el vocabulario del lenguaje receptivo mientras escucha a usted, y tal vez algún día lo sorprenda repitiendo lo que le ha dicho.

A los niños menores de 3 años les gusta moverse, y así pueden desarrollar las destrezas motoras, la conciencia espacial y la independencia. Aunque ustedes pueden encontrarse adentro cuando hace mal tiempo o mucho frío, aun así pueden trepar, bailar y aumentar la fuerza y coordinación de los músculos. Aproveche su sofá para construir montañas de almohadones y treparlas, o bailen al compás de música y traten de copiar cada uno los movimientos del otro. Si se encuentran atrapados adentro en un día de nieve, es el momento perfecto para dominar la destreza de subirse y bajarse sin peligro por la escalera. Ayude a su hijo a aprender a gatear para adelante y para atrás con la guía de usted.

Mire el interior de su hogar y considere todas las posibilidades de jugar y aprender. Su cocina podría estar llena de objetos que se pueden explorar sin peligro, como cucharas de madera, tazas de medir y tazones irrompibles. Practique el apilar y anidarlos con su niño, así se le aumenta la conciencia espacial. Con niños de 1 y 2 años, haga de cuenta que están cocinando y dándose de comer uno al otro. Con el juego de fantasía, naturalmente se desarrollan las habilidades sociales, como las de alternarse y usar buenas modales. A la hora de bañar al niño, deje que se quede más tiempo en la tina cuando no pueden salir afuera por el tiempo. Use también un batidor para hacer burbujas y gozar de un rato relajado de jugar con su niño.

Los planes para jugar bajo techo pueden ayudar a mantener ocupados y divertidos a los niños. A algunas familias les gusta colocar “canastas de tesoros” en varios cuartos de la casa. Estas canastas pueden invitar a su niño a explorar. Se pueden agregar objetos que no sean peligrosos de varias partes de la casa para la exploración del pequeño. Guardar una segunda canasta con diversos objetos y cambiarlos cada tanto es una manera de mantener el interés del niño.

Considere llenar su canasta con objetos de la casa, como tazas de medir, gorras, bufandas o espejos de plástico. Chequee los materiales de que están hechos esos objetos.

Las tazas transparentes, superficies metálicas con aspecto de espejo o de varias texturas les interesan especialmente a los niños muy pequeños. Al esconder juguetes en bolsitas para maquillaje con cremalleras y otros recipientes, se puede jugar un nuevo juego como el de esconderse la cara. Inclusive la canasta para ropa sucia tiene muchas texturas, colores, formas y tamaños para comentar. No se pierda nuestra página de consejos más reciente, “E.I. de todos los días: ¡A lavar la ropa!” en este boletín para hallar más ideas.

Lo anterior se editó anteriormente en el número de la Invierno de 2020 del boletín del Centro de Información sobre la Intervención Temprana de Illinois.

Jugar y aprender bajo techo