¡Los bebés y niños de uno y dos años de edad son personas activas! Utilizan sus cuerpos como herramientas de descubrimiento. Vemos que mueven el cuerpo, tratan de alcanzar cosas con la mano, se arrastran de panza, gatean, se arrastran sentados, van parados de un lugar a otro apoyándose en los muebles y deslizando los pies, caminan, bailan y hasta corren. Estas son algunas de las maneras de que los bebés y niños muy pequeños demuestran sus destrezas de “motricidad gruesa”, o sea de movimientos grandes.

También vemos que agitan los dedos de la mano y del pie, agarran objetos con la mano y recogen objetos muy pequeños con las puntas de los dedos. Estos se consideran movimientos del cuerpo pequeños e incluyen las destrezas motoras orales. Vemos que los bebés desarrollan el control muscular en la boca mientras cambian rápidamente los sonidos que hacen de llantos a arrullos, a balbuceos y eventualmente a palabras.

Una razón por la cual muchas familias se conectan con el programa de intervención temprana es que se preocupan por el desarrollo motor de sus niños. A veces les preocupa que su niño no está alcanzando ciertos hitos o moviéndose de una manera típica. Es importante tener en mente que cada niño sigue una cronología individual respecto a alcanzar hitos motores específicos. Debido a estas diferencias individuales, los cuidadores pueden hallar útiles tres ideas claves que explican la progresión del desarrollo motor de bebés y niños de 1 y 2 años.

El desarrollo motor comienza en la cabeza y baja a los dedos del pie.

Los recién nacidos no tienen control de la cabeza. Desarrollan primero el control de los músculos de la cabeza y el cuello, y así la habilidad de mantener erguida la cabeza y mirar a su alrededor. Luego desarrollan el control de sus músculos del torso y de los brazos mientras aprenden a darse vuelta y sentarse. Una vez que estén fuertes los músculos del torso, desarrollan más control de las piernas mientras aprenden a pararse tirando de algo, a caminar con ayuda y eventualmente a caminar solos.

El desarrollo motor comienza en el centro del cuerpo y se extiende hacia afuera.

Al principio, los bebés mueven las extremidades de una manera no controlada, frecuentemente por sus reflejos primitivos. Para progresar en el desarrollo, primero tienen que desaparecerse estos reflejos innatos. Mientras los bebés se maduran, empiezan a mover las extremidades con intención. Primero hacen movimientos grandes con los brazos y piernas; mientras se maduran, empezarán a desarrollar los músculos pequeños de las manos, los pies y la boca.

El desarrollo motor es general primero y luego específico.

Esto quiere decir que los bebés utilizan primero los músculos grandes más generalmente y desarrollarán mientras crecen habilidades motoras más precisas. Por ejemplo, al empezar a tener más control de sus extremidades, los bebés hacen movimientos deslizantes hacia juguetes y otros objetos. Con el tiempo, desarrollan la habilidad de agarrar objetos en la palma de la mano y, eventualmente, la de usar los músculos diminutos de sus dedos para levantar objetos pequeños como pedacitos de fruta o cereal.

Estas grandes ideas acerca del desarrollo motor pueden ayudarle a usted a entender la progresión de las destrezas motoras que su hijo demuestra. Piense creativamente y considere sus rutinas diarias. Puede fomentar el desarrollo motor de su hijo al darle oportunidades de moverse y descubrir el mundo.

Si usted tiene más preguntas, hable con su coordinador de servicios o su proveedor de intervención temprana.

Lo anterior se editó anteriormente en el número de la Invierno de 2017 boletín del Centro de Información sobre la Intervención Temprana de Illinois.

¡A movernos!