Comida para crecer

Comida para crecer

Como madres y padres, queremos que nuestros hijos lo tengan todo. Queremos que gocen de buena salud y felicidad. Mientras que hay ciertas cosas que no podemos controlar, sí podemos decidir proveer durante los primeros años de sus vidas una variedad de opciones alimenticios que formarán los cimientos de salud mental y física.

Los bebés reciben durante los primeros 6 meses de vida todos sus nutrientes de la leche de pecho o de fórmula. No hay típicamente ninguna necesidad de suplementarla, a menos que lo recomiende el médico de su hijo o un dietista. A medida que crece su hijo y está listo para alimentos sólidos, es posible que tenga preguntas: ¿Qué le doy primero? ¿Cómo lo hago? ¿Cómo puedo saber que mi hijo está comiendo lo suficiente, pero no demasiado? ¿Cuánto es demasiado?

Vienen a continuación algunas ideas importantes que recordar sobre la comida que come y sirve.

  • Equilibrio. Asegúrese de que su niño coma lo suficiente, pero no un exceso, de cada tipo de alimento. 
  • Variedad. Ofrezca una amplia selección de alimentos dentro de cada grupo alimenticio.
  • Moderación. Limite el consumo de alimentos que contienen azúcares añadidas, sal, grasas saturadas y trans, y colesterol.
  • Adecuación. Asegúrese de que los alimentos provean la energía y los nutrientes suficientes para satisfacer las necesidades dietéticas de su hijo.
  • Educación. Las etiquetas relatan el cuento de los alimentos que comen. La información sobre la nutrición que se encuentra en las etiquetas es para una sola porción, pero es posible que el envase contenga más que una porción. Se puede encontrar el contenido de nutrientes, grasa, sodio y carbohidratos en la etiqueta, junto con el de vitaminas y minerales. 
  • Creatividad. Arregle la comida en formas geométricas en el plato, o utilice una brocheta. Provea salsas para verduras o frutas. Rocíe la comida de ajo o queso parmesano.
  • Independencia. Los niños pequeños pueden servir su propia comida con la supervisión de usted. Los utensilios de tamaños apropiados pueden ayudar a controlar las porciones.
  • Paciencia. Los alimentos nuevos pueden tomar tiempo para ser aceptados. Preséntelos múltiples veces y quizás sus hijos empezarán a pedirlos.
  • Seguridad. Estese atento a los alimentos que podrían causar el atragantamiento, como las salchichas, papas fritas, nueces, semillas, palomitas, pasas, uvas y cerezas, los bombones, prétzeles y caramelos, y la crema de cacahuate.

La buena nutrición es importante para todos. Con un comienzo temprano, se pueden establecer hábitos positivos que tendrán un impacto en sus hijos de por vida.

Lo anterior se editó anteriormente en el número de la Otoño de 2019 del boletín del Centro de Información sobre la Intervención Temprana de Illinois.

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