Los padres, madres y cuidadores de bebés y niños de uno y dos años describen con frecuencia los momentos en que observan a sus niños pequeños, los esperan, se preguntan sobre ellos y se preocupan por ellos. Se preguntan si sus bebés inquietos duermen lo suficiente o se preocupan por si sus pequeños comen suficientes frutas y verduras. Puede ser que lo hallen difícil esperar a que sus niños empiecen a gatear o hablar, y que se pregunten cuándo los niños alcanzarán tal hito.

El amor que los padres, madres y cuidadores sienten por sus bebés y niños pequeños, quienes cambian tan rápidamente, podría ser parte de la razón por la cual emergen las preocupaciones y preguntas. Los padres y cuidadores quieren darles a los bebés y niños muy pequeños el mejor comienzo que pueden.

Es normal preocuparse por si tienen los recursos o conocimientos suficientes como para ayudar a sus hijos a realizar todo su potencial. Tal vez se pregunten si más libros, más juguetes o la inscripción en más clases son lo que necesitan sus niños para crecer y desarrollarse bien. Puede ser que pasen tiempo preocupándose y preguntándose si están dando lo suficiente a sus hijos. Esta preocupación puede producir el desaliento y sentidos de ineptitud como madre, padre o cuidador. Quizás se pregunten: “¿Soy lo que necesita mi niño?”.

Cada niño del programa de intervención temprana (E.I. por sus siglas en inglés) se desarrolla según una cronología única. Las familias de la intervención temprana podrían hallarse preocupados o preguntándose si sus niños van bien mientras los observan y esperan a que alcancen ciertos hitos o habilidades.

Puede ser difícil evitar comparar el progreso de sus hijos con el de bebés y niños pequeños que no tienen discapacidades o retrasos en el desarrollo. Esta comparación puede causar aún más preocupación, la cual puede ser abrumadora.

En estos momentos, es importante recordar que lo que necesita su niño es usted. Necesita que lo cuide una persona cariñosa que quiere ayudarlo a crecer. Cada vez que usted interactúa con su niño hablando, jugando y haciendo tareas diarias con él, está desarrollando su cerebro y ayudando a que su cuerpo se haga más fuerte y hábil. Y usted no está solo. Recurra a su equipo de E.I., su familia y sus amigos para apoyo y ayuda.

Recuerde que, como madre, padre o cuidador principal, usted goza de la mayoría de las interacciones y oportunidades de observar a su niña mientras descubre ella su mundo. Comparta sus observaciones y preguntas con su equipo E.I.

A veces tendrá que esperar para conectarse con un miembro de su equipo E.I. hasta la siguiente sesión de intervención. Mientras espera, puede apuntar, grabar en video o tomar fotos de los comportamientos o habilidades de que se pregunta.

La comunicación con su equipo E.I. puede ayudarle a dejar a un lado sus preocupaciones sobre si le está dando a su hijo todo lo que necesita. Recuerde, ¡lo que necesita su niño es usted! Los padres, madres y cuidadores participantes y cariñosos que colaboran con sus equipos E.I. para lograr resultados les dan a los niños un comienzo sólido.

Lo anterior se editó anteriormente en el número de la Primavera de 2018  boletín del Centro de Información sobre la Intervención Temprana de Illinois.

Lo que necesita su niño es usted