La intervención temprana (E.I., siglas en inglés) colabora con las familias de bebés y niños menores de 3 años de edad que tienen retrasos de desarrollo y discapacidades para mejorar el desarrollo y el aprendizaje de sus hijos mediante actividades cotidianas que son importantes para los niños y las familias. La meta de la E.I. es ayudar a familias a ser más competentes y confiadas al ayudar a sus niños a desarrollarse y aprender. Una manera de que medimos el progreso hacia esta meta es la de recopilar información acerca de tres resultados infantiles.

Los expertos nacionales dicen que la E.I. debería ayudar a todos los niños elegibles a lograr estos resultados:

  • Desarrollar habilidades social-emocionales y relaciones positivas, las cuales incluyen cómo interactúan y juegan los niños con otros niños y adultos, cómo muestran sus emociones y cómo obedecen reglas sociales.
  • Adquirir y usar su conocimiento y sus aptitudes, las cuales incluyen cómo los niños comprenden conceptos básicos, aprenden nuevas cosas, resuelven problemas y usan palabras u otras maneras de comunicarse.
  • Tomar medidas apropiadas para atender sus propias necesidades, las cuales incluyen cómo los niños se hacen más independientes al aprender a moverse sin ayuda, darse de comer, pedir ayuda, empezar a vestirse y encargarse de necesidades básicas.

¿Cómo puede ayudar usted?

Ya que usted es el experto en su hijo, puede:

  • Observar las diferencias entre lo que puede hacer su hijo en diversos ambientes (en casa, en la guardería) y con diversas personas (con usted y con los hermanos, compañeros de juego y cuidadores de su hijo).
  • Estar listo para comunicar lo que sabe de su hijo a los miembros de su equipo E.I.
  • Hacer preguntas, por ejemplo: ¿Qué son las siguientes habilidades que deberíamos buscar? ¿Cómo puedo saber que mi hijo está progresando?
  • Celebrar el progreso con su hijo, su familia y su equipo E.I.

¿Cómo le ayudará esto a usted como padre, madre o tutor legal?

Estos tres resultados pueden ayudarlo a decidir cuáles actividades familiares y rutinas diarias apoyen mejor el desarrollo continuo de su hijo. También puede:

  • Ganar más confianza en cuanto a observar a su hijo y monitorizar su progreso.
  • Comprender mejor cómo comparan las habilidades de su hijo con las de otros niños de su edad.
  • Contribuir más a las conversaciones con el equipo sobre las aptitudes de su hijo.

Las conversaciones con otros miembros del equipo sobre estos tres resultados pueden ofrecer información útil en cuanto al progreso de su hijo con el paso del tiempo. Al compartir información, no sólo ayuda usted a su hijo, sino que también ayuda al programa E.I. respecto a identificar maneras de mejorar los servicios E.I. a favor de todas las familias.

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